Pensé que ya había atravesado lo peor. Durante mucho tiempo creí que había dolores que simplemente había que aprender a soportar. Mi alma conoció la ausencia antes de poder ponerle nombre. Cuando era apenas un bebé, el ser más importante de mi vida no pudo sostener el peso de su propio dolor. Y un día... simplemente, voló. Crecí rodeado por el amor de un padre que me sostuvo y me protegió siempre, y también de otras personas que hicieron todo lo posible por cuidarme. Pero, au